Las acciones, a lo largo del país, se concentran en prestadores de servicios de alojamientos turísticos, gastronomía y operadores turísticos.
En el contexto de la temporada de verano, el Sernac y Sernatur desarrollan una fiscalización a nivel nacional conjunta. El despliegue busca asegurar que las empresas cumplan con la normativa vigente y protejan los derechos de las y los consumidores en uno de los mercados con mayor demanda de este período.
Este despliegue, que comenzó en diciembre, se concentra en las empresas que prestan servicios de alojamientos, gastronomía y operadores turísticos.
El foco de estas fiscalizaciones se definió estratégicamente para abarcar aquellos sectores donde las y los consumidores concentran mayor gasto y donde, históricamente, presentan mayor cantidad de reclamos.
Qué se fiscaliza
La Ley del Consumidor establece una serie de derechos que tienen las personas que deben ser estrictamente respetados por las empresas. Entre ellos están: recibir información veraz y oportuna sobre las características relevantes de los productos y servicios, entre ellos, el precio.
Así también, que las promesas de la publicidad y lo acordado en los contratos se cumplan, elegir libremente los productos y servicios, que se respeten las promociones y ofertas y recibir productos y servicios de calidad.
El plan de fiscalización del Sernac para este verano no es sólo una medida reactiva ante posibles problemas, sino una acción proactiva que busca prevenir y disuadir conductas que puedan ir en desmedro de las y los consumidores.
En el caso de los restaurantes, las labores por parte del Sernac, además de revisar si los locales informan oportunamente los valores, es verificar que los precios publicados están de manera accesible en vitrinas, pantallas, carta de precios u otro medio, además de la inspección respecto a la disposición para los consumidores de otro medio distinto al QR para informar precios.
Mientras que, en el caso de los alojamientos, se enfocan en verificar que los locales informan correctamente los precios; si cumplen con ofertas y promociones y, sobre las condiciones mínimas exigidas para un consumo seguro.
Asimismo, el respeto a las normas sanitarias es un pilar fundamental en el rubro gastronómico. Un alimento mal manipulado o un establecimiento que no cumple con los estándares exigidos no sólo pone en riesgo la salud de las personas, sino que también afecta la confianza en el comercio local.
Mientras que el Sernatur revisa aspectos como confirmar si los locales están inscritos en el Registro Nacional de Prestadores de Servicios Turísticos, entre otras materias.
En este contexto, se refuerza el llamado a turistas nacionales e internacionales a preferir servicios debidamente inscritos en el registro de Sernatur, información que se encuentra disponible y actualizada en el sitio https://serviciosturisticos.sernatur.cl/



