El cometa descubierto en enero, C/2026 A1 (MAPS), ya es visible con telescopios de aficionados y binoculares mientras continúa su camino hacia el Sol. El objeto se acercará a la estrella en abril y hay posibilidades de que pueda apreciarse a simple vista, incluso durante el día.
Sin embargo, esto solo será posible si es que sobrevive a su paso por el Sol, ya que podría desintegrarlo. Si pasa esta prueba, será un espectáculo digno de admirar en el firmamento.
En tanto, los astrónomos alrededor del mundo le hacen seguimiento, ya que es un cometa rasante del sol Kreutz, un grupo de cometas que incluye a algunos de los más brillantes jamás observados, que en realidad son piezas de un objeto mucho más grande que se fragmentó hace varios siglos.
C/2026 A1, un cometa especial
Los rasantes del sol Kreutz mayormente pasan desapercibidos, ya que suelen ser pequeños y se desintegran rápidamente con el calor del Sol. Pero resulta que este es más grande que el promedio.
Josep M. Trigo Rodríguez, investigador del Grupo de Meteoritos, Cuerpos Menores y Ciencias Planetarias del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE – CSIC), explicó sus características en un artículo para The Conversation.
“A diferencia de otros cometas Kreutz que son relativamente pequeños, MAPS podría tener varios kilómetros de diámetro. Eso explicaría que se detectara a mayor distancia (2 unidades astronómicas, unos 300 millones de kilómetros)”, señala.
Trigo asegura que, en las próximas semanas, cruzará la constelación de la Ballena, para luego alcanzar Acuario cuando esté más cerca del Sol. Cuanto más cerca esté de la estrella, irá creciendo en brillo y tamaño.

*Cometa C/2026 A1 (MAPS) visto por el Observatorio del Montseny (B06) | Crédito: Josep M. Trigo (ICE-CSIC/IEEC)
“El 1 de abril se encontrará a solo 13° de distancia, pero podría verse perfectamente en plena luz del crepúsculo”, apunta.
Sin embargo, hay estimaciones más optimistas: si no se desintegra “en sus últimos días de existencia podría llegar a ser un objeto tan brillante como para ser visible en pleno día, al lado del Sol”, señala el investigador.
Eso sí, para verlo habrá que usar filtros especiales para evitar dañarse la vista con el Sol, advierte. Además, su observación será favorable en el hemisferio sur.



