Daly Noll, la bióloga chilena que descubrió una nueva especie de pingüino

Un reciente estudio internacional liderado por Chile describió a una nueva especie de pingüino papúa, el Pygoscelis kerguelensis, que vive en las islas Kerguelen, un remoto archipiélago del océano Índico, ubicado al norte de la Antártica.

La autora principal de este hallazgo fue la Dra. Daly Noll, bióloga evolutiva, académica de la Universidad de Los Lagos e investigadora adscrita de los Institutos Milenios BASE y Centro de Regulación Genómica (CRG), cuya tesis de doctorado fue todo el análisis genómico de las poblaciones de estos pingüinos.

Pero este trabajo le tomó al menos una década y partió cuando los investigadores descubrieron que los papúa presentaban una divergencia genética única, que no se había observado en otros pingüinos. Inicialmente identificaron 3 especies distintas y este año finalmente pudieron describir a la restante.

En conversación con BiobioChile, la Dra. Noll explica que para ello analizaron muestras de casi toda la distribución geográfica de los pingüinos papúa y descubrieron que estas aves habían experimentado algo conocido como “especiación”, que es un proceso evolutivo en el que una población diverge y da paso a especies nuevas.

“De 10 colonias secuenciamos 64 genomas y ya, bueno, pasó todo lo que ha explotado estos últimos días”, comenta. El estudio se publicó el 23 de abril en la prestigiosa revista Nature Communications Biology.

4 especies genéticamente distintas

A Noll y su equipo solo les faltaron 2 islas para cubrir la distribución global completa de los pingüinos papúa, pero en estricto rigor se identificaron en total 4 especies: Pygoscelis ellsworthi, Pygoscelis taeniata, Pygoscelis papua y el Pygoscelis kerguelensis.

Cada uno de estos linajes tiene huellas genéticas propias, que demuestran cómo los pingüinos se adaptaron al ambiente en el que viven. Esto quiere decir que las diferencias del entorno de los papúa, a lo largo de millones de años, dejaron una marca en su ADN.

Los científicos procesaron más de 9 millones de variantes genéticas y las divergencias más significativas estaban en regiones del genoma asociadas con funciones como la regulación de la temperatura corporal, el metabolismo energético y la comunicación.

De hecho, los pingüinos papúa muestran cambios en genes relacionados con el aprendizaje vocal, lo que sugiere que las diferencias en sus vocalizaciones podrían estar contribuyendo al aislamiento reproductivo entre ellos, que causó la especiación.

“El aislamiento, en este caso geográfico, y las diferencias ecológicas de los ambientes de donde viven los pingüinos papúa, fueron claves a la hora de favorecer esta divergencia”, explica la Dra. Noll. “Ahora, son especies con bajas capacidades dispersivas, es decir, que no se desplazan en largas distancias. Sin embargo, una de las hipótesis que yo planteo en el paper es la colonización durante los períodos glaciares y la expansión de hielo“, señala.

Constanza Barrientos | Instituto Milenio BASE

La experta plantea que, en un momento de la historia de los pingüinos papúa, ocurrió una colonización hacia distintas islas debido a la expansión de los hielos en la Antártica, y “una vez que el hielo se retrae, habrían quedado aislados”.

“Entonces, cuando tú tienes una población de pequeño tamaño, que está evolucionando de manera aislada, los procesos evolutivos y los procesos de divergencia se aceleran, porque las mutaciones se fijan más rápido en el ADN y la diferenciación ocurre de manera más drástica”, aclara.

Los pingüinos papúa en riesgo

La divergencia fue tal que los investigadores tuvieron que describir a las especies, no solo porque se diferenciaban genéticamente, sino también para asegurar su conservación.

“Al reconocerles como especie distinta, lo linkeamos con una de las cosas que hicimos en el paper también, que es evaluar los escenarios futuros y cómo su hábitat va a cambiar de aquí al 2050. Y vimos que las colonias subantárticas van a cambiar drásticamente. No van a conservar las características actuales, que son ideales para su supervivencia. Entonces, el riesgo que tienen cada una, si las miramos como especies individuales, puede ser mayor”, asegura la bióloga.

De las 4 especies, la más vulnerable sería P. taeniata, ya que ha demostrado disminuciones más drásticas en sus poblaciones. La Dra. Noll explica que esto se debe a los efectos del cambio climático.

“Es la distribución norte de los pingüinos papúa, y por el efecto del cambio climático esa zona se está cambiando muy rápido, enfrentándose a mayores alzas de temperatura y generando cambios importantes en el ambiente donde habitan”, añade.

Foto de pingüinos papúa
Claudia Ulluoa | Instituto Milenio BASE

Daly Noll y un descubrimiento inédito

Cuando la Dra. Noll comenzó a estudiar el genoma de los pingüinos papúa, no se imaginó que causaría tanto impacto: “nunca dimensioné la repercusión que iba a tener. Sin embargo, la esperábamos porque llevábamos muchos años tratando de que los papúas sean tratados como comunidades diferentes”.

Ahora, estas poblaciones podrán tener planes de manejo y estrategias de conservación específicas para cada región geográfica en la que viven, en vistas de los riesgos que enfrentan.

Pero nada de esto habría sido posible sin el financiamiento del Estado. “Ya que estamos en una era complicada en términos de financiamiento para la ciencia, no quiero dejar de destacar esto: que todo este trabajo se logró con financiamiento del Ministerio de Ciencias de Chile”, afirma.

La bióloga chilena también colaboró con investigadores de la Universidad de California, Berkeley, en Estados Unidos, así como la Universidad de Tasmania, de Australia, pero la identificación de estos genomas fue su tesis de doctorado hecha en Chile.

La Dra. Noll enfatizó este punto debido a los recientes dichos del presidente José Antonio Kast sobre el financiamiento para las investigaciones científicas, que supuestamente —en sus palabras— no generarían empleos.

“Yo he tenido empleo durante toda esta investigación gracias al financiamiento de la ciencia. De partida, los sueldos, las becas de doctorado y el postdoctorado también. Ahora ingresé a la Universidad de Los Lagos a través de una subvención que también es de ANID. O sea, los proyectos FONDECYT sí me dieron empleo cuando yo no tenía empleo, pudimos seguir trabajando e investigando”, concluye.

Referencia:

Daly Noll y otros autores. Integrative evidence reveals adaptive divergence and speciation in gentoo penguins. Revista Nature Communications Biology, 2026.

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