El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos (EEUU) bajó una décima hasta el 3,4% en julio influenciado por una disminución en los precios de la energía y a tono con los pronósticos de los analistas, que preveían una continuación en la caída de los combustibles tras el peak provocado por la guerra en Irán.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles componentes de energía y los alimentos, bajó al 2,5%, una décima menos que en junio, informó este miércoles el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
La cifra interanual de inflación está por encima del umbral del 2% establecido como objetivo por la Reserva Federal (Fed) aunque quedó por debajo del salto al 4,2% registrado en mayo pasado, cuando se alcanzó el nivel más alto desde abril de 2023.
En términos mensuales, la inflación aumentó una décima después de haber registrado una caída anterior del 0,4 %.
El dato subyacente intermensual subió un 0,2%, tras haberse mantenido sin cambios en junio.
Movimiento de los precios en EEUU
El índice de energía cayó un 1,5% en julio, una moderación más modesta que la bajada del 5,7% del mes anterior, aunque lo suficiente para influenciar la ligera bajada del dato general y a pesar de la ruptura de la tregua en el conflicto entre EEUU e Irán, que volvió a declarar cerrado el estrecho de Ormuz, vía clave de crudo y mercancías.
En el séptimo mes del año se registró una subida del 0,1% en la vivienda, que significó aproximadamente dos tercios del aumento mensual del índice general, y en los alimentos, según el BLS.
El índice de alimentos también aumentó un 0,1% durante el mes, impulsado por un incremento del 0,3% de los alimentos consumidos fuera del hogar.
Estas alzas mensuales impidieron una desaceleración más fuerte del dato general.
En términos interanuales, el componente de energía subió un 14,7%, mientras que el de los alimentos aumentó un 3% durante el último año.
La atención médica, las tarifas aéreas, la comunicación, la educación y la recreación estuvieron entre los índices que crecieron en julio.
Entre los que disminuyeron destacan el componente de seguros de vehículos de motor.
La inflación, junto a los datos de desempleo y el producto interior bruto (PIB), es clave para evaluar la salud de la economía y sirve a la Reserva Federal para tomar decisiones en materia de política monetaria.
La Fed mantuvo estables los tipos de interés en el rango del 3,5 y el 3,75% al término de su reunión de fines de julio, la segunda presidida por Kevin Warsh como jefe del banco central.



