A través del instrumento DFL-15 de Corfo Aysén, las Pymes pudieron adquirir maquinaria, transporte y equipamiento comercial.
Desde una perfiladora para fabricar planchas de zinc hasta equipamiento para transportar y conservar alimentos. Esas son algunas de las inversiones que empresas de Cochrane han concretado con apoyo del DFL-15, instrumento que bonifica el 20% de determinadas inversiones productivas y que busca incentivar la actividad empresarial en la Región de Aysén.
Durante una visita a la comuna, el director de Corfo Aysén, Francisco Saldivia Ulloa, verificó en terreno algunas de las inversiones realizadas por empresas beneficiarias.
“Hemos podido comprobar en terreno que este instrumento facilita la inversión de los empresarios en las distintas localidades de la región. Es un instrumento efectivo, porque bonifica el 20% de la inversión, lo que permite equiparar las condiciones para invertir respecto de otras regiones”, señaló.
Uno de los proyectos corresponde a Ingeniería y Construcción José Marín e Hijos Ltda., que adquirió una perfiladora de zinc para fabricar localmente materiales utilizados en sus trabajos.
Su representante, Silvana Marín, explicó que la decisión surgió de una necesidad concreta: como contratistas locales, debían adquirir estos materiales fuera de la comuna, lo que implicaba mayores costos y tiempos de espera. Con la nueva maquinaria buscan resolver parte de esa dificultad y a futuro, ampliar sus posibilidades de trabajo en la localidad.
“Es un gran apoyo para las personas que en algún momento tienen la posibilidad de poder invertir”, comentó, valorando además que el proceso de postulación no fuera complejo. A su juicio, uno de los desafíos es que las empresas conozcan estos instrumentos, porque muchas veces existe desconocimiento o se pasan las fechas de postulación.
Otro de los proyectos corresponde a Milixsa Salas Luna, quien junto a su familia adquirió un camión de transporte de carga y una vitrina vertical refrigerada para la conservación de alimentos. El vehículo permite trasladar verduras hacia una localidad alejada y fortalecer una actividad que busca conectar la producción con quienes la consumen.
“Traemos verdura a esta misma localidad que está lejana, entonces también tratamos de conectar todo este sistema”, explicó Norberto García Antiguen, esposo de la beneficiaria.
A estas inversiones se suma la adquisición de un remolque de 7 metros por parte de Fernando Muñoz Giorgia, otro de los beneficiarios del instrumento en la comuna.
Para Saldivia, el efecto del DFL-15 también está en la posibilidad de que las empresas utilicen la bonificación para continuar invirtiendo. “Esto permite, en muchos casos, volver a invertir y permite justamente el desarrollo de las empresas a largo plazo”, sostuvo.
Las inversiones verificadas en Cochrane muestran cómo el DFL-15 puede traducirse en decisiones concretas de empresas que buscan resolver necesidades de su operación, mejorar sus capacidades y proyectar nuevas actividades desde el territorio.



