La economía de Antofagasta se contrajo 6,3% en el segundo trimestre de 2026, el mayor retroceso entre las regiones del país. El resultado estuvo determinado principalmente por la menor actividad de la minería del cobre, a lo que se sumó una caída de la construcción. Los resultados se conocen en un contexto en el que Escondida enfrenta un proceso de negociación colectiva con el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff, mientras que los dos sindicatos de Centinela, operada por Antofagasta Minerals, rechazaron la última oferta de contrato colectivo de la compañía, abriendo el camino para una paralización de actividades.
De acuerdo con las cuentas nacionales informadas por el Banco Central, la Región de Antofagasta registró una contracción de 6,3% de su Producto Interno Bruto (PIB) durante el segundo trimestre de 2026, convirtiéndose en la región con la mayor caída del período a nivel nacional.
El principal factor detrás de este resultado fue la menor actividad de la minería del cobre, sector que tiene un peso particularmente relevante en la economía regional. A este comportamiento se agregó una disminución de la construcción, dentro del grupo denominado “resto de bienes”.
La menor producción minera también tuvo un efecto directo sobre el comercio exterior. Las exportaciones de bienes de Antofagasta disminuyeron 8,3%, principalmente por los menores envíos de cobre.
Los resultados se conocen en un contexto en el que Escondida enfrenta un proceso de negociación colectiva con el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff, mientras que los dos sindicatos de Centinela, operada por Antofagasta Minerals, rechazaron la última oferta de contrato colectivo de la compañía, abriendo el camino para una paralización de actividades.
El retroceso, sin embargo, no fue generalizado en todos los componentes de la economía regional. El consumo de los hogares aumentó 2,0%, impulsado principalmente por un mayor gasto en servicios, especialmente en restaurantes y hoteles y servicios personales. También contribuyó positivamente el consumo de bienes no durables, entre ellos alimentos, bebidas y vestuario.
Retroceso concentrado en el Norte
A nivel nacional, el PIB se contrajo 0,2% durante el segundo trimestre de 2026, con descensos en siete de las 16 regiones del país.
En esto contexto, el resultado de Antofagasta se produjo en un trimestre particularmente débil para varias economías regionales del Norte. La zona Norte fue, de acuerdo con el Banco Central, la principal incidencia en la contracción del PIB nacional durante el período.
Después de Antofagasta, las mayores caídas correspondieron a Arica y Parinacota, con -4,9%, y Tarapacá, con -4,5%.
En Arica y Parinacota, el retroceso se explicó por la menor actividad industrial y del resto de bienes. Dentro de la industria destacó la menor actividad pesquera, mientras que la pesca extractiva y la construcción incidieron negativamente en el resto de bienes.
Tarapacá, en tanto, también se vio afectada por la minería del cobre. A esto se sumaron descensos en la construcción y en la industria pesquera. Pese a la caída del PIB, el consumo de los hogares de la región aumentó 2,6% y las exportaciones de bienes crecieron 0,9%, impulsadas por mayores envíos mineros.
El comportamiento del Norte, sin embargo, no fue homogéneo. Atacama registró un crecimiento de 8,3%, impulsado principalmente por la minería, especialmente por una mayor extracción de oro y plata. Las exportaciones de bienes de la región también aumentaron, en línea con el mayor dinamismo minero.



