El dólar estadounidense se fortaleció en los mercados internacionales durante la jornada, mientras que los precios del petróleo registraron fuertes avances, impulsados por el aumento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y la preocupación por posibles interrupciones en el suministro de crudo.
En Chile, ayer el billete verde promedió $936 y este jueves, en sus movimientos de apertura, amenazó con llegar a los $950.
Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, explicó que el cobre cayó 1% hasta los US$6,42 por libra, retrocediendo desde máximos de siete semanas luego del fuerte rally de la sesión anterior.
“Si bien el metal venía apoyado por condiciones de oferta más ajustadas en China, menor disponibilidad de chatarra y mayor demanda por cobre refinado, hoy domina una toma de utilidades y vuelven las dudas sobre la demanda global. Esto reduce el soporte para el peso chileno, que suele reaccionar negativamente cuando el cobre pierde fuerza”, sostuvo.
El crudo Brent, referencia para Europa, llegó a cotizar brevemente sobre los US$100 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) superó los US$90, alcanzando sus niveles más altos en varias semanas.
El repunte estuvo asociado a la escalada del conflicto en la región, que elevó la incertidumbre sobre el tránsito de petróleo por rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
En paralelo, el índice del dólar (DXY) avanzó frente a las monedas internacionales, respaldado por la búsqueda de activos considerados refugio en un contexto de mayor aversión al riesgo.
La fortaleza de la divisa estadounidense también estuvo apoyada por expectativas de que las tasas de interés en Estados Unidos permanezcan elevadas durante más tiempo.
Analistas advierten que la combinación de un dólar más fuerte y un petróleo más caro podría incrementar las presiones inflacionarias a nivel global, especialmente en economías importadoras de energía.
Los mercados permanecerán atentos a la evolución del escenario geopolítico y a las próximas señales de política monetaria de la Reserva Federal, factores que seguirán marcando el comportamiento tanto del dólar como de las materias primas energéticas.
Respecto de la jornada en nuestro país, el analista jefe de Admirals Latinoamérica estimó que el dólar podría moverse en un rango cercano a $936-$946.
“Si el cobre sigue corrigiendo o aumenta la demanda por activos refugio, podría buscar la parte alta del rango. En cambio, si el metal recupera terreno y el dólar global pierde fuerza, el tipo de cambio podría moderarse hacia la zona de $938-$940”, concluyó.



