Perú y Chile evalúan una interconexión eléctrica de US$ 550 millones que busca unir sus sistemas de energía, habilitar el intercambio de electricidad en ambos sentidos y reforzar el abastecimiento en las zonas vinculadas al proyecto.
La iniciativa, que forma parte de la agenda bilateral, contempla alternativas de transmisión de alta tensión y mantiene pendientes definiciones técnicas, regulatorias y de inversión.
El tema volvió a tomar impulso durante la XXI reunión del Consejo Empresarial Chile-Perú, donde el ministro de Energía y Minas del Perú, Guillermo Shinno, expuso las posibilidades de cooperación entre ambos países en materia energética, minera y de inversiones.
Según conoció BioBioChile, la conexión eléctrica figura entre los compromisos establecidos dentro del Compromiso 21 del Plan de Acción de Santiago, un instrumento de coordinación bilateral.
La propuesta apunta a aprovechar las diferencias entre las fuentes de generación disponibles a cada lado de la frontera. Chile dispone de generación solar y eólica, mientras que Perú cuenta con recursos hidroeléctricos y centrales de gas natural.
El intercambio permitiría trasladar energía desde el sistema que presente mejores condiciones de producción hacia el otro, según las necesidades de cada momento.
Un estudio contratado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2025 calculó que la infraestructura podría demandar alrededor de US$ 550 millones. El mismo análisis proyectó un beneficio económico conjunto promedio de US$ 170 millones anuales para ambos países.
La evaluación técnica también estimó que una conexión binacional permitiría movilizar entre 3.600 y 5.700 gigavatios hora (GWh) al año. Esos intercambios incluirían flujos de electricidad en ambos sentidos entre las redes nacionales.
La agenda bilateral
Shinno señaló que la interconexión con Chile continúa dentro de las prioridades de conversación entre ambos gobiernos. Además, indicó que aún faltan coordinaciones con las autoridades chilenas para establecer los próximos pasos de una iniciativa que, hasta ahora, no tiene una decisión final de inversión ni una fecha definida para el inicio de obras.
“La interconexión con Chile está en agenda, es cuestión de ver cuándo nos reunimos con la ministra de Energía de Chile para poder ya avanzar en ese objetivo”, manifestó Shinno durante su intervención.
El ministro peruano planteó la posibilidad de que el asunto llegue a la reunión binacional prevista para el 29 de noviembre, en caso de que las conversaciones no se concreten antes. “Si no se da antes de noviembre, supongo que lo veremos el día 29 de ese mes en esta reunión binacional Perú-Chile”, agregó.
La definición de un calendario dependerá de los contactos entre las autoridades energéticas de los dos países. La información conocida hasta ahora establece que la integración eléctrica está incluida dentro del Compromiso 21 del Plan de Acción de Santiago, aunque no precisa cuándo podría comenzar la construcción de una conexión internacional.
El interés de ambos países se concentra en la posibilidad de coordinar redes eléctricas con perfiles de generación distintos. En el caso chileno, la producción fotovoltaica tiene una presencia relevante en el norte del país, donde se concentra parte de la generación solar. Perú, por su parte, dispone de generación basada en gas natural e hidroelectricidad.
La eventual articulación entre esas matrices permitiría transferir energía cuando uno de los sistemas cuente con una mayor disponibilidad de generación. El estudio encargado por el BID identificó esa complementariedad como uno de los factores centrales de la evaluación económica de la obra.
La alternativa Montalvo-Kimal considera una línea de 500 kV y 1.000 MW
Entre las opciones examinadas aparece una línea de transmisión de 500 kilovoltios (kV) que conectaría Montalvo, en Perú, con Kimal, en Chile. La infraestructura tendría una capacidad de intercambio de 1.000 megavatios (MW), de acuerdo con los antecedentes incluidos en el análisis contratado por el BID.
La línea Montalvo-Kimal figura como una de las alternativas para establecer un vínculo de alta tensión entre ambos sistemas eléctricos. El cálculo de US$ 550 millones corresponde a la inversión aproximada para esa opción, según el estudio de 2025.
El proyecto permitiría transportar electricidad desde Perú hacia Chile o desde Chile hacia Perú, según las condiciones de operación de los sistemas. El volumen anual previsto, de entre 3.600 y 5.700 GWh, se basa en la posibilidad de utilizar la conexión de forma bidireccional.
Evaluación económica
La evaluación económica estimó que los beneficios conjuntos podrían alcanzar un promedio de US$ 170 millones por año. Esa cifra representa una proyección relacionada con el intercambio de energía entre las dos redes y con un uso más eficiente de los recursos disponibles en cada país.
La conexión busca atender diferencias en los patrones de producción eléctrica. Chile cuenta con generación solar y eólica, mientras que Perú dispone de generación hidroeléctrica y de centrales impulsadas por gas natural. La integración de esas fuentes podría contribuir a cubrir requerimientos de suministro en distintos períodos.
La puesta en marcha de una obra de esa escala requerirá acuerdos sobre asuntos técnicos, regulatorios y de inversión. Los antecedentes difundidos no confirman que exista una definición definitiva respecto de la ejecución de la línea Montalvo-Kimal.
EnorChile presentó a evaluación ambiental el tramo Los Héroes-Parinacota
En paralelo con las conversaciones bilaterales, EnorChile ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Arica y Parinacota el proyecto de la línea de transmisión de alta tensión Los Héroes-Parinacota. La empresa identificó esa iniciativa como el tramo chileno del plan de interconexión entre Chile y Perú.
La propuesta contempla una línea de 220 kV, con una extensión de 53 kilómetros, entre la futura Subestación Los Héroes y la Subestación Parinacota. Según la información entregada sobre el proyecto, ese enlace permitiría conectar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Chile con el Sistema Interconectado Nacional (SEIN) de Perú mediante un flujo bidireccional.
El objetivo declarado para ese tramo es reforzar la resiliencia energética en el área fronteriza de Arica y Tacna. La conexión incorporaría estructuras metálicas de soporte, conductores de alta capacidad y adecuaciones en los paños de enlace de las subestaciones asociadas.
La documentación presentada para la evaluación ambiental considera un plazo de construcción de 24 meses, una vez que el proyecto obtenga una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable y los permisos sectoriales correspondientes.
En la información difundida sobre la iniciativa, representantes de la gerencia de desarrollo de EnorChile señalaron que “el ingreso a evaluación ambiental de la línea Los Héroes – Parinacota marca un hito fundamental para concretar la ansiada interconexión con Perú. Esta infraestructura no solo fortalece la resiliencia de la red en la Región de Arica y Parinacota, sino que posiciona a Chile como un actor clave en la integración energética de Sudamérica”.
El proyecto plantea una conexión entre el SEN y el SEIN en un sector próximo a la frontera. El intercambio de energía buscaría reducir costos marginales en la zona norte de Chile, evitar el vertimiento de electricidad limpia y limitar el despacho de centrales térmicas diésel con mayores costos operativos durante los momentos de mayor demanda.
El proyecto prevé intercambios de energía solar, eólica, hidráulica y a gas
La relación entre las matrices eléctricas de ambos países constituye uno de los fundamentos expuestos para avanzar con la interconexión. El norte de Chile tiene un volumen de generación fotovoltaica durante las horas de radiación solar en el desierto de Atacama, mientras que Perú dispone de una base sustentada en gas natural e hidroelectricidad.
La posibilidad de mover energía entre los dos sistemas permitiría aprovechar la disponibilidad de cada fuente. En las horas con menor radiación solar, la generación peruana a gas e hidráulica ofrecería firmeza al sistema, según la descripción del proyecto presentada por EnorChile.
“La interconexión eléctrica entre Perú y Chile es una oportunidad concreta para aprovechar las ventajas comparativas de ambos sistemas. Evaluar un proyecto de esta magnitud, con una inversión estimada de 550 millones de dólares, nos acerca a una matriz más económica, eficiente y limpia, beneficiando directamente a los usuarios de ambos lados de la frontera”, afirmó Shinno.
La inversión global conjunta se estima en US$ 550 millones, según los antecedentes difundidos sobre el proyecto. El avance de la línea Los Héroes-Parinacota dependerá del proceso de evaluación ambiental, de una eventual RCA favorable y de los permisos sectoriales requeridos.
Mientras tanto, las autoridades peruanas prevén retomar las coordinaciones con sus pares chilenos. La reunión binacional Perú-Chile del próximo 29 de noviembre aparece como una de las instancias posibles para abordar el futuro de la interconexión eléctrica.



