Nike atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente en el mercado bursátil.
La compañía deportiva registra su peor desempeño relativo frente al índice S&P 500 en cerca de 25 años, tras perder más del 40% de su valor desde el máximo alcanzado en 2021 y acumular una caída cercana al 35% en lo que va de 2026.
Mientras la acción de Nike cotiza en torno a los US$41 por papel, el S&P 500 avanza cerca de un 11% este año y ha alcanzado más de una veintena de máximos históricos, reflejando el contraste entre el desempeño de la firma y el resto del mercado estadounidense.
De acuerdo con Ignacio Mieres, head of research de XTB, la empresa dejó de ser vista por los inversionistas como una acción de crecimiento y pasó a convertirse en una apuesta por una eventual recuperación.
“Nike dejó de ser una acción de crecimiento y hoy es una apuesta a que la marca se recupere. El negocio sigue siendo sólido, el dividendo te paga por esperar y la marca sigue siendo de las más poderosas del mundo, pero el mercado ya le está cobrando caro una recuperación que todavía no se ve en los números”, afirmó.
Ventas estancadas y debilidad en mercados clave
Los resultados financieros explican parte del pesimismo del mercado.
En su año fiscal 2026, finalizado en mayo, Nike registró ingresos por US$46.400 millones, prácticamente sin variaciones respecto del ejercicio anterior.
En el último trimestre, las ventas alcanzaron los US$11.000 millones, lo que representó una caída interanual de 1%.
En tanto, las utilidades disminuyeron desde US$3.220 millones a US$3.110 millones.
La debilidad se concentró principalmente en los mercados internacionales. China registró una caída de 17% en ventas durante el trimestre y Europa retrocedió 6%, mientras que Estados Unidos mostró un crecimiento de 3%, impulsado por un aumento de 10% en las ventas a tiendas y distribuidores mayoristas.
A ello se sumó el deterioro de Converse, marca perteneciente a Nike, cuyas ventas se desplomaron un 32% con retrocesos en todas las regiones donde opera.
La apuesta digital que terminó afectando el negocio
Según el análisis de XTB, uno de los principales errores estratégicos fue privilegiar durante los últimos años el canal de venta directa por internet.
La compañía impulsó con fuerza las ventas a través de su sitio web y aplicación móvil, buscando reducir su dependencia de terceros. Sin embargo, esa estrategia terminó debilitando su presencia en tiendas físicas.
El canal digital volvió a mostrar señales de deterioro durante el último trimestre, con una caída de 7%, mientras que las ventas al canal mayorista crecieron 4%.
“Nike apostó tanto a vender directo por su página y su app que descuidó a las tiendas físicas, y ese espacio lo aprovecharon competidores como Hoka, que le comieron mercado”, explicó Mieres.
El Mundial 2026 tampoco impulsó a la marca
A este escenario se sumó un Mundial de Fútbol 2026 que no entregó el impulso comercial esperado para la compañía.
Pese a la fuerte inversión realizada por Nike en el torneo, la marca no logró el protagonismo esperado y la final terminó siendo dominada por Adidas, reduciendo el impacto que habitualmente representa este tipo de eventos para las ventas y el posicionamiento de sus productos.
Para XTB, el desafío de Nike pasa ahora por demostrar que puede volver a crecer y recuperar participación de mercado.
“La clave está en que las ventas dejen de caer y en que el precio logre romper esa directriz que lo ha frenado desde 2021. Si eso pasa la acción tiene mucho espacio para subir; si no, la racha negra frente al S&P 500 puede seguir alargándose”, concluyó Mieres.



