La administración del presidente Donald Trump evalúa la aplicación de nuevos aranceles a productos provenientes de 60 economías, entre ellas Chile, en una medida que vuelve a tensionar el mercado internacional.
En el caso chileno, el gravamen sería de 12,5%.
La decisión forma parte de una ofensiva comercial impulsada por Washington para -aseguran- exigir mayores estándares laborales a sus socios comerciales.
Y mientras algunos expertos en Chile afirman que el impacto sería acotado -considerando que la rige un 10% provisional que no incluye al cobre-, otros buscan entender la razón real tras la amenaza arancelaria.
Según argumentó la Oficina del Representante Comercial de EEUU (USRT), los países incluidos no han adoptado medidas suficientes para prevenir la importación o utilización de bienes elaborados mediante trabajo forzado en sus cadenas de suministro.
Chile enfrenta posible nuevo arancel de EEUU
Tras conocerse el anuncio, tanto el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, como el canciller Francisco Pérez Mackenna relevaron que esta no sería aún una decisión tomada y que el Gobierno sigue negociando con sus pares del país norteamericano.
“Esta es una recomendación, no es una medida. El Gobierno está trabajando para revertir esa recomendación”, dijo Quiroz, mientras que el Ministro de Relaciones Exteriores dijo que “estamos negociando, tenemos un Tratado de Libre Comercio (TDLC), muy buenas relaciones y esta es una recomendación no vinculante”.
Respecto al impacto de esta medida, Juan Ortiz, economista sénior del Observatorio del Contexto Económico UDP, relativizó los efectos de este nuevo porcentaje en los gravámenes, señalando que es una tasa marginal respecto del arancel del 10% inicial.
Además, recordó que esa tasa del 10% no afecta al principal producto de exportación a EEUU, que es el cobre.
En tanto, Marcela Vera, economista y académica de la facultad de administración y economía de la Universidad de Santiago, sostuvo que la imposición de este arancel busca generar una desestabilización en la economía global que beneficia a Estados Unidos en el valor de su moneda.
“Por tanto, son mecanismos que no solo enfrentan los países y sus economías, sino que al mismo tiempo son fórmulas que le permiten al gobierno de Donald Trump generar ciertas ganancias en particular respecto al valor del dólar”, dijo la economista.
Cabe destacar que del total, a 46 países se recomienda un gravamen del 12,5%, mientras que a otros 14 socios comerciales de EEUU, la tasa sería del 10%.
Entre los sectores productivos que reaccionaron a la amenaza arancelaria, el presidente de SalmonChile, Patricio Melero, dijo que la propuesta genera preocupación en la salmonicultura, ya que “un aumento de la carga arancelaria afectaría la competitividad del sector y profundizaría los efectos que ya ha generado el arancel vigente”.
Así, afirmaron que como gremio agotarán “todas las instancias disponibles” para aportar antecedentes, “destacando los altos estándares bajo los que opera nuestra industria y el aporte del salmón chileno al abastecimiento del mercado estadounidense”, valorando a su vez el trabajo de las autoridades para resguardar los intereses del sector exportador y el país
Durante 2025, los salmones refrigerados o congelados fueron la segunda mayor exportación de Chile a Estados Unidos, con envíos por US$2.542 millones -siendo el principal destino de salmónidos locales-, solo superador por el cobre refinado con US$8.628,7 millones.



